Cómo revisar la instalación eléctrica de un piso antes de comprar

Abre el cuadro y cuenta los interruptores automáticos pequeños. Una vivienda con electrificación básica necesita cinco circuitos independientes, un interruptor general de 25 A como mínimo y protección diferencial de 30 mA. Si ves menos de cinco, fusibles de porcelana o enchufes de dos agujeros sin toma de tierra, la instalación no responde al reglamento vigente. Pide el boletín eléctrico y mira su fecha.
Conviene saber qué hay en juego. Según la nota de prensa del informe Víctimas de incendios y explosiones en España 2024, de Fundación MAPFRE y la APTB, 234 personas perdieron la vida por incendios y explosiones ese año y 172 de ellas en viviendas. Sobre el origen de los incendios en vivienda que más fallecidos provocaron, la nota señala que la causa principal fue de tipo eléctrico, vinculada al 41,9 % de los fallecimientos, seguida de los aparatos o sistemas productores de calor, con el 20,4 %.
¿Por qué el 18 de septiembre de 2003 es la frontera entre una instalación vieja y una moderna?
Porque ese día pasó a ser obligatorio el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión que sigue vigente hoy, aprobado por el Real Decreto 842/2002. Se publicó en el BOE del 18 de septiembre de 2002 y su disposición final tercera lo hizo obligatorio al año de esa publicación. Ese mismo día quedó derogado el reglamento anterior.
El anterior era el aprobado por el Decreto 2413/1973, que llevaba treinta años mandando. Sus instrucciones técnicas, las MI BT, se aprobaron por la Orden de 31 de octubre de 1973, publicada en el BOE del 27 de diciembre de aquel año.
El salto de exigencia es enorme. La instrucción MI BT 010 de esa Orden definía la electrificación «mínima» como una previsión de demanda máxima total de 3.000 vatios, y describía para qué daba: alumbrado, lavadora sin calentador eléctrico de agua incorporado, nevera, plancha, radio, televisor y pequeños aparatos electrodomésticos. Ese grado mínimo se aplicaba a viviendas de hasta 80 m². Los grados «media» y «elevada» se quedaban en 5.000 y 8.000 vatios, para 150 y 200 m².
El reglamento actual parte de 5.750 W en electrificación básica y, sobre todo, obliga a repartir esa potencia en cinco circuitos separados, cada uno con su propia protección. Una casa de los setenta no está mal hecha para su época: está hecha para otra época, una en la que nadie tenía vitrocerámica, aire acondicionado, secadora y tres cargadores por habitación.
¿Está obligado el vendedor a poner al día la instalación de un piso antiguo?
No. El reglamento de 2002 no obliga a rehacer hacia atrás una instalación entera ya existente: cuando se toca, alcanza solo a la parte que se modifica, repara o amplía. Por eso un piso de 1975 con dos circuitos y sin toma de tierra en los enchufes puede ser legal y peligroso a la vez, que no es lo mismo.
Está en el artículo 2 del Real Decreto 842/2002, cuyo apartado 2 tiene esta redacción desde el 1 de julio de 2021. El reglamento se aplica a las nuevas instalaciones y, en las que ya existían antes de su entrada en vigor, «a las modificaciones, reparaciones y ampliaciones, sean o no de importancia […], solo en lo que afecta a la parte modificada, reparada o ampliada, y siempre y cuando se tomen las medidas necesarias para garantizar las condiciones de seguridad del conjunto de la instalación».
Ahí hay un matiz que conviene no torcer, porque circula mucho al revés. El mismo artículo define las modificaciones o reparaciones de importancia como las que afectan a más del 50 por 100 de la potencia instalada, pero lo hace «a los efectos de la documentación exigible y de la obligatoriedad de inspección inicial». Ese 50 % no es el interruptor que activa el reglamento entero: es el criterio que decide qué papeles hacen falta y si toca inspección inicial.
Quedan dos vías más, ambas fuera de tu control. El artículo 2 aplica también el reglamento a las instalaciones existentes en lo referente al régimen de inspecciones, y añade que se aplicará «cuando su estado, situación o características impliquen un riesgo grave para las personas o los bienes», apreciación que corresponde al órgano competente de la comunidad autónoma.
La consecuencia práctica para ti es directa: nadie va a obligar al vendedor a arreglarlo, así que el problema pasa íntegro a tu presupuesto. Si quieres que lo pague él, tendrá que ser rebajando el precio, no cumpliendo una norma que no le obliga.
¿Qué instalación te vas a encontrar según la década del edificio?
Depende de cuándo se ejecutó la obra y de si alguien la ha tocado después. La década no es infalible, porque muchos pisos se han reformado por dentro, pero te dice qué buscar primero al abrir la tapa del cuadro. Y conviene saber cuánta gente está en tu misma situación, que es prácticamente todo el país.
Los porcentajes salen del Censo de Población y Viviendas 2021 del INE, que contabiliza 26.623.708 viviendas familiares repartidas por año de construcción del edificio. Ojo con el matiz: son viviendas, no hogares. De ese total, 19.686.832 están en edificios levantados antes de 2001, el 73,9 % del parque, y 13.043.477 —el 49 %— son anteriores a 1981. Otro 3,6 % figura como «no consta» y por eso no aparece en la tabla. Puedes comprobar las cifras una a una en el fichero CSV de la tabla 59516, que es el que las trae escritas.
| Década de construcción | % del parque (INE, 2021) | Qué mirar primero |
|---|---|---|
| Antes de 1961 | 19,2 % | Fusibles de porcelana, ausencia total de cable verde-amarillo, conductores grapados a la vista |
| 1961-1970 | 13,0 % | Bases de dos clavijas sin tierra y un cuadro con dos o tres elementos contados |
| 1971-1980 | 16,9 % | Si el conductor de protección llega a todos los enchufes o solo a cocina y baño |
| 1981-1990 | 11,6 % | Si existe un dispositivo con botón «Test» y a cuántos circuitos protege |
| 1991-2000 | 13,4 % | Número de circuitos y si hay una base grande de 25 A para la cocina |
| 2001-2010 | 19,7 % | La fecha del certificado de instalación, no el año del portal |
| 2011-2020 | 2,8 % | Cinco circuitos como mínimo y si hay previsión de recarga de vehículo eléctrico |
La fila de 2001-2010 es la traicionera, y no por casualidad. La disposición transitoria tercera del Real Decreto 842/2002 concedió una prórroga de dos años desde la entrada en vigor para ejecutar aquellas instalaciones cuya documentación técnica se hubiera presentado antes ante la comunidad autónoma y fuera conforme al reglamento de 1973. Traducido: una vivienda entregada en 2005 pudo ejecutarse legalmente con la norma vieja. Pregunta por la fecha del certificado de instalación, no por la de la escritura.
Y un matiz sobre la última fila. La instrucción ITC-BT-52, la de la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos, no existía al principio de ese tramo: la aprobó el Real Decreto 1053/2014, publicado el 31 de diciembre de 2014, y entró en vigor el 30 de junio de 2015. En un edificio de 2012 no la esperes.
¿Qué tiene que haber en el cuadro eléctrico para cumplir el reglamento actual?
Una vivienda con electrificación básica necesita cinco circuitos independientes, cada uno con su interruptor automático, más un interruptor general automático de 25 A como mínimo y protección diferencial de 30 mA. La guía técnica añade una regla que se olvida: como mínimo, un diferencial por cada cinco circuitos instalados. Esta es la tabla que conviene llevar en la cabeza.
| Circuito | Qué alimenta | Interruptor automático | Sección mínima del cable | Máx. puntos o tomas por circuito |
|---|---|---|---|---|
| C1 | Iluminación | 10 A | 1,5 mm² | 30 puntos de luz |
| C2 | Tomas de uso general y frigorífico | 16 A | 2,5 mm² | 20 tomas |
| C3 | Cocina y horno | 25 A | 6 mm² | 2 tomas |
| C4 | Lavadora, lavavajillas y termo eléctrico | 20 A | 4 mm² | 3 tomas |
| C5 | Cuartos de baño y bases auxiliares de la cocina | 16 A | 2,5 mm² | 6 tomas |
Es la tabla 1 de la guía técnica de aplicación de la ITC-BT-25 del Ministerio de Industria. Esa misma guía fija el calibre del interruptor general según la potencia prevista: 25 A para 5.750 W y 32 A para 7.360 W en electrificación básica, y 40, 50 y 63 A para los 9.200, 11.500 y 14.490 W de la elevada. Las secciones de la tabla corresponden a cable con aislamiento de PVC bajo tubo empotrado en obra; otros montajes pueden exigir más.
Traducción para la visita: si cuentas menos de cinco automáticos pequeños además del general, la instalación no responde al reglamento actual. Y si el mayor de esos pequeños no llega a 25 A, lo más probable es que la cocina y el horno cuelguen del mismo circuito que los enchufes del salón.
¿Cómo revisas tú mismo la instalación durante la visita, sin ser electricista?
Con las manos, los ojos y la nariz, y en tres frentes: el cuadro, el resto de la casa y las zonas húmedas. No hacen falta herramientas, sino quince minutos y ninguna vergüenza. Vas a abrir armarios, mirar detrás de los muebles y meter un cargador en todos los enchufes que alcances.
En el cuadro
- Cuenta los automáticos y busca el botón «T» o «Test». Es el del diferencial. Si no hay ningún dispositivo con botón de prueba, no hay diferencial.
- Mira el material. Fusibles de porcelana o de tapón roscado hablan de los años cincuenta o sesenta. Carcasas de color marfil amarillento con letra diminuta, de los ochenta. Automáticos blancos sobre carril, de una reforma posterior.
- Lee las etiquetas. Un cuadro serio lleva rotulado qué controla cada línea. Si están en blanco o escritas a boli sobre cinta aislante, nadie ha documentado esa instalación.
- Fíjate en el fondo. Cables cortados y encintados, empalmes con regletas de tornillo o un automático sin nada conectado significan años de parcheo.
- Busca el cable verde y amarillo. La guía de la ITC-BT-19 reserva ese doble color al conductor de protección, o sea, a la tierra. Si no ves ninguno, esa instalación no tiene toma de tierra.
Por la casa
- Cuenta los enchufes que funcionan. Lleva un cargador de móvil con LED y prueba todas las tomas accesibles. Anota cuántas están muertas.
- Mira si las bases tienen tierra. Un enchufe con tierra lleva dos láminas metálicas laterales o una clavija central. Si solo son dos agujeros, ese punto no protege nada.
- Cuenta regletas y ladrones. Cada regleta es un enchufe que falta. Tres ladrones en un salón significan que ese salón se diseñó para una tele y una lámpara.
- Toca enchufes e interruptores. Tibios sin nada conectado es mala señal. Manchas amarillas o pardas alrededor de la tapa, peor: eso es calor acumulado.
- Huele. El olor a plástico caliente o a baquelita quemada cerca de una caja de registro no se disimula con ambientador.
- Visita dos veces, una de noche. Con luz natural no ves qué puntos de luz faltan ni cuáles parpadean. De noche sí, y compruebas si la luz baja al arrancar la nevera.
- Desconfía de una sola pared recién pintada o de una franja de gotelé nuevo a media altura: suele ser una regata abierta y tapada deprisa.
En la cocina y los baños
- Busca la base grande de 25 A de la cocina y el horno. Si el horno está enchufado a una toma normal de 16 A, no hay circuito C3 y alguien se ahorró la línea.
- Comprueba dónde caen los enchufes del baño. Según la guía de la ITC-BT-27, el volumen 1 llega hasta 2,25 m sobre el suelo alrededor de la bañera o la ducha, y el volumen 2 son los 0,6 m siguientes en horizontal, con esa misma altura. En los volúmenes 0, 1 y 2 los mecanismos no están permitidos, salvo excepciones tasadas como los bloques de alimentación de afeitadoras del volumen 2. Un enchufe a un palmo de la ducha es un defecto, no una comodidad.
- Mira el techo bajo el baño del vecino de arriba. Una mancha ahí y un enchufe cerca son mala combinación; cómo leer la mancha lo tienes en detectar humedades antes de comprar, y el resto de la casa, ordenado, en qué revisar antes de comprar un piso de segunda mano.
¿Qué es el boletín eléctrico (CIE) y cuándo te lo van a pedir?
El boletín eléctrico es el Certificado de Instalación Eléctrica. Lo emite la empresa instaladora que ejecutó la instalación, según el artículo 18 del Real Decreto 842/2002, y se deposita ante el órgano competente de tu comunidad autónoma. Su dato más relevante, dice la CNMC, es la potencia máxima admisible: el límite de potencia que puedes llegar a contratar.
Ese mismo artículo 18 cierra el círculo: la empresa suministradora no puede conectar la instalación receptora a la red de distribución si no se le entrega la copia del certificado debidamente diligenciada por la comunidad autónoma. Sin boletín no hay luz, y por eso su existencia y su fecha son la primera pregunta que le haces al vendedor.
| Situación | ¿Te van a pedir el boletín? | Detalle, según la ficha de la CNMC |
|---|---|---|
| Alta nueva de la luz | Sí | Por ejemplo, al entrar a vivir en una casa de obra nueva |
| Contratar más potencia | Solo si superas el tope | Puedes subirla hasta el límite máximo que certifica tu boletín; por encima hace falta uno nuevo |
| Boletín de más de 20 años y cambio en tu contrato | Puede hacer falta revisarlo | El boletín no caduca, pero puede ser necesario revisarlo si se dan las dos circunstancias a la vez |
| Modificación de la instalación | Sí | Se exige actualizarlo si se produce alguna modificación en la instalación |
| Paso de monofásica a trifásica | Sí | La CNMC lo cita como modificación técnica |
La ficha de la CNMC es explícita sobre la compra: al adquirir una vivienda de segunda mano, es importante que el vendedor te facilite el boletín. También da un orden de precios, que es suyo y no de ningún portal: el coste no es fijo y, según esa ficha, suele oscilar desde los 70-80 € hasta alrededor de 300 €, con lo más habitual entre 100 y 150 €. El plazo máximo de respuesta de la distribuidora es de siete días.
Y ahora el detalle que de verdad importa. La misma ficha avisa de que, si al revisar una instalación vieja se detecta algún problema, habrá que modificarla: con su firma, el instalador se hace responsable del correcto funcionamiento, así que debe asesorarte sobre los cambios necesarios para obtener el boletín. Ahí es donde el «solo necesito el boletín» se convierte en una obra.
¿Qué defectos son graves y cuáles se arreglan sin obra?
El propio reglamento tiene una escala. La guía técnica de la ITC-BT-05, del Ministerio de Industria, clasifica los defectos en muy graves, graves y leves, y de esa clasificación depende que un organismo de control califique la instalación como favorable, condicionada o negativa. Es la mejor vara de medir disponible.
| Clasificación | Definición de la guía técnica | Qué entra ahí | Consecuencia |
|---|---|---|---|
| Muy grave | Constituye un peligro inmediato para la seguridad de las personas o los bienes | Incumplimientos relativos a contactos directos, en cualquier tipo de instalación: partes en tensión accesibles, cables pelados en una caja sin tapa | Calificación negativa. Una instalación nueva no puede entrar en servicio |
| Grave | No supone peligro inmediato, pero puede serlo al originarse un fallo en la instalación; o reduce de modo sustancial su capacidad de utilización | Inexistencia de medidas adecuadas contra contactos indirectos, falta de continuidad de los conductores de protección, valores elevados de resistencia de tierra, sección insuficiente de los conductores de protección y carencia del número de circuitos mínimos estipulados | Calificación condicionada. En instalaciones ya en servicio, plazo máximo de seis meses para corregir |
| Leve | No supone peligro ni perturba el funcionamiento, y la desviación respecto de lo reglamentado no tiene valor significativo | La guía no enumera ejemplos concretos | Se anota para que el titular lo subsane antes de la próxima inspección |
Fíjate en la fila del medio. «Carencia del número de circuitos mínimos estipulados» y «falta de continuidad de los conductores de protección» figuran literalmente en la lista de defectos graves de la guía del Ministerio, y son exactamente lo que tiene un piso de los setenta sin tocar.
La regla de decisión que te sirve en la visita: si el problema está en el cuadro, se actualiza; si está dentro de la pared, se rehace. Cuadro de fusibles, ausencia de diferencial o circuitos de menos se resuelven cambiando el cuadro y tirando líneas nuevas. Cable de aluminio, secciones por debajo de tabla, aislamiento que se desmigaja al tocarlo o conductores empotrados sin tubo obligan a picar. Si vas a picar, planifica el resto de la obra a la vez: lo tienes en cuánto cuesta reformar un piso de segunda mano.
Un apunte que suele confundirse. En esa misma guía, la lista de instalaciones sometidas a inspección periódica son las que precisaron inspección inicial, cada cinco años, y las instalaciones comunes de edificios de viviendas con potencia total instalada superior a 100 kW, cada diez. La vivienda particular no aparece en ninguna de las dos. Tu piso, por viejo que sea, no lo mira nadie de oficio. Lo mira quien tú pagues.
¿Cuánto cuesta actualizar o rehacer la instalación eléctrica de un piso?
No hay precio oficial y depende sobre todo de una variable: si hay que picar paredes. Cambiar el cuadro y tirar líneas nuevas es una intervención acotada. Rehacer el cableado empotrado de toda la vivienda es una obra con regatas, escombro y pintura, y multiplica el presupuesto. Lo primero se mide en cientos de euros; lo segundo, en miles.
No existe ninguna estadística pública de precios de mercado para esta partida, así que desconfía de cualquier cifra por metro cuadrado que leas sin una fuente que puedas abrir y comprobar. Lo que sí puedes hacer es convertir esa incertidumbre en un número tuyo: pide dos o tres presupuestos por escrito a empresas instaladoras, con fecha y partidas separadas.
Exige que el desglose incluya, como mínimo, el picado y la reposición de paredes, el cuadro nuevo, los metros de cable por circuito, los mecanismos, la toma de tierra y el certificado de instalación. El presupuesto sospechosamente barato casi siempre es el que deja fuera el picado, la pintura o el boletín. Y un presupuesto escrito es la mejor munición que puedes llevar a la mesa: no discutes gustos, discutes una factura futura. Cómo convertirlo en rebaja lo tienes en negociar el precio de un piso de segunda mano.
Mira también la potencia contratada en la última factura antes de dar por hecho que hay que subirla. El Panel de Hogares de la CNMC publicó que, a finales de 2023, el 63 % de los hogares contaba de media con 1,11 kW más de potencia contratada de la que realmente usaba en horas punta.
¿Qué papeles tienes que pedir antes de firmar?
Seis, y ninguno depende de tu buena suerte. El boletín y la factura de la luz describen la instalación de tu piso; el informe del edificio y las actas de la comunidad describen la del inmueble entero, que es donde viven las derramas de centralización de contadores y columnas montantes. Pídelos antes de entregar cualquier señal.
| Documento | A quién se lo pides | Qué te dice |
|---|---|---|
| Certificado de Instalación Eléctrica (CIE) | Vendedor | Fecha, potencia máxima admisible, empresa instaladora y mediciones de comprobación |
| Última factura de la luz | Vendedor | Potencia contratada real, CUPS y distribuidora |
| ITE o Informe de Evaluación del Edificio | Administrador de la comunidad | Estado de las instalaciones comunes y deficiencias pendientes de subsanar |
| Actas de junta de los últimos años | Administrador de la comunidad | Derramas aprobadas para renovar la centralización de contadores o las columnas montantes |
| Certificado de deudas con la comunidad | Vendedor o administrador | Si hay derramas pendientes de pago |
| Nota simple del Registro | Registro de la Propiedad | Cargas, titularidad y descripción de la finca |
Dos precisiones sobre el tercer documento. El Informe de Evaluación de los Edificios acredita, al menos, el estado de conservación, el cumplimiento de la normativa de accesibilidad universal y el grado de eficiencia energética, así que no es exactamente lo mismo que una ITE centrada en la conservación. Y no hay un plazo estatal único que diga a partir de qué antigüedad toca hacerlo: la antigüedad y la periodicidad las fija cada comunidad autónoma o cada ayuntamiento, así que hay que mirar la norma de ese municipio. Cómo leer todo esto lo tienes en nota simple, cargas, ITE y derramas antes de comprar un piso. Detalle nada menor: si el edificio ya tiene aprobada una derrama para renovar la instalación común, esa factura viaja contigo aunque la junta se celebrara antes de tu escritura.
¿Cuándo tienes que llamar a un técnico y dejar de fiarte de tu propia revisión?
Siempre que la respuesta dependa de una medición y no de una mirada. Tú puedes ver que falta un diferencial. No puedes ver la resistencia de la puesta a tierra, la continuidad de los conductores de protección ni la resistencia de aislamiento: tres verificaciones que la guía de la ITC-BT-05 recoge de las ITC-BT-18 e ITC-BT-19.
Llama a una empresa instaladora si el piso se construyó antes de 2003, si no aparece el boletín, si el cuadro tiene menos de cinco circuitos o si detectas señales de calor en los mecanismos. El reglamento es tajante en su artículo 18: las instalaciones eléctricas deberán ser realizadas únicamente por empresas instaladoras, y es la empresa ejecutora la que emite el certificado.
Llama a un arquitecto técnico colegiado cuando el problema deje de ser solo eléctrico: si hay que abrir regatas en un muro de carga, si el cuadro está en un tabique que quieres tirar, si aparecen grietas o humedades persistentes, o si necesitas un informe firmado que sirva para negociar o para presentar en la comunidad. La firma que da valor legal y técnico a un diagnóstico la pone siempre un profesional colegiado o una empresa habilitada, nunca un vídeo de internet ni un chat.
¿Qué puedes hacer si descubres el problema después de firmar?
Tienes poco margen y poco tiempo. El artículo 1484 del Código Civil obliga al vendedor al saneamiento por los defectos ocultos que hagan la cosa impropia para el uso a que se la destina, pero excluye expresamente los «defectos manifiestos o que estuvieren a la vista». Un cuadro de fusibles de porcelana está a la vista, lo entiendas o no.
Si el vicio sí era oculto, el artículo 1486 te deja optar entre desistir del contrato, abonándosele los gastos que pagó, o rebajar una cantidad proporcional del precio a juicio de peritos; y añade indemnización de daños y perjuicios si el vendedor conocía el defecto, no lo manifestó y tú optas por la rescisión. El artículo 1490 pone el reloj: esas acciones se extinguen a los seis meses, contados desde la entrega de la cosa vendida. Seis meses. Por eso la revisión seria se hace antes de firmar, no después de la mudanza.
¿Qué significa cada palabra del cuadro y del boletín?
El vocabulario eléctrico está diseñado para que asientas sin entender nada. Estas definiciones son las que necesitas para leer un boletín, seguir el presupuesto de un electricista y decidir si lo que te enseña el vendedor cumple o no cumple. Guárdalas y llévalas a la visita en el móvil.
- ITC-BT. Instrucción Técnica Complementaria del reglamento de baja tensión. La ITC-BT-25 fija los circuitos de la vivienda; la ITC-BT-27, los baños; la ITC-BT-05, las verificaciones e inspecciones.
- IGA. Interruptor General Automático. El grande que corta toda la vivienda y la protege frente a sobrecargas y cortocircuitos. Es independiente del ICP y no puede ser sustituido por él.
- ICP. Interruptor de Control de Potencia. Controla que la potencia realmente demandada no exceda de la contratada. Su colocación es potestativa de la compañía suministradora.
- Interruptor diferencial. Corta la corriente cuando detecta una fuga. Es el dispositivo del botón «Test» y garantiza la protección contra contactos indirectos.
- PIA o automático. Magnetotérmico que protege un circuito concreto. Es cada uno de los pequeños del cuadro, y su calibre en amperios delata a qué circuito corresponde.
- Conductor de protección. El cable de tierra. La ITC-BT-19 lo identifica por el color verde-amarillo; el neutro, por el azul claro; las fases, por el marrón o el negro, y el gris cuando hay que distinguir tres fases.
- Grado de electrificación. Previsión de carga de la vivienda. Es elevada, entre otros supuestos, si la superficie útil supera los 160 m² o si está prevista la instalación de aire acondicionado, calefacción eléctrica, secadora o sistemas de automatización.
- Potencia máxima admisible. El tope que soporta la instalación según el boletín. Es el límite de lo que puedes contratar sin un certificado nuevo.
- Organismo de Control. Entidad que realiza las inspecciones reglamentarias y emite el certificado con calificación favorable, condicionada o negativa.
- Empresa instaladora. La única que puede ejecutar una instalación eléctrica y emitir su certificado. Al firmar, asume la responsabilidad de que esté bien hecha.
¿Cómo te ayuda AskPancho con esto?
Pancho te acompaña por chat durante la visita, estancia por estancia, y te pregunta lo que hay que mirar: cuántos automáticos hay en el cuadro, si el enchufe del horno es de 25 A, si las bases tienen tierra, dónde caen los enchufes del baño. Le mandas la foto del cuadro y te dice qué ve.
Al final sale un informe con lo encontrado y ordenado por gravedad, que es justo lo que necesitas para decidir si sigues o te vas. Empieza por la inspección guiada de la vivienda o por el checklist de la visita. No sustituye a la empresa instaladora ni al arquitecto técnico: sirve para que no llegues a la visita sin saber qué mirar y para que no descubras que la instalación es de 1974 cuando ya has firmado.
