Cómo revisar la calefacción y la caldera de un piso antes de comprar

Pide tres cosas: la placa de características de la caldera (tipo, potencia y año), el certificado de la última inspección periódica de gas —obligatoria cada cinco años según la ITC-ICG 07— y el registro de operaciones de mantenimiento. Luego enciende la calefacción, aunque sea agosto, y toca todos los radiadores arriba y abajo a los diez minutos. Con eso ya sabes si te espera un gasto.
La calefacción no es un detalle. Según el informe de consumo por usos del sector residencial del IDAE (17.ª edición, mayo de 2026), en 2024 la calefacción se llevó el 35,8 % del consumo energético del sector residencial y el agua caliente sanitaria otro 20,5 %. Sumadas, el 56,3 %: más de la mitad de la energía que gasta una casa española pasa por el aparato que estás mirando. Los dos porcentajes salen de dividir las cifras del fichero de datos del propio informe (4.983,2 y 2.850,2 sobre un total de 13.905,4).
¿Qué tipo de calefacción tiene el piso y cuánto cuesta usar cada una?
Hay cuatro familias en el parque español: caldera de gas individual, calefacción eléctrica por resistencia, bomba de calor o aerotermia, y calefacción central del edificio. Lo que cambia entre ellas no es el confort, es el precio del kilovatio hora de calor que sale por el radiador. Con los precios de 2025, esa diferencia se acerca al triple.
El cálculo tiene dos pasos. Primero, el precio de la energía. Según Eurostat, en el segundo semestre de 2025 un hogar español de la banda DD (5.000 a 14.999 kWh al año) pagó 0,236 €/kWh de electricidad, impuestos incluidos. El gas natural en la banda D2 (20 a 199 GJ, entre 5.556 y 55.278 kWh) costó 0,0955 €/kWh: casi dos veces y media más barato por unidad de energía comprada.
Segundo paso: cuánto calor entrega cada aparato por cada kWh que le metes. Aquí manda el Reglamento (UE) 813/2013 de diseño ecológico, vigente y sin derogar, que fija los mínimos de eficiencia energética estacional de lo que se comercializa desde el 26 de septiembre de 2015: 86 % para los aparatos con caldera de combustible de hasta 70 kW; 75 % para las calderas de tipo B1 de hasta 10 kW y las combinadas B1 de hasta 30 kW —la atmosférica de toda la vida, conectada a chimenea de tiro natural—; y 100 % para las bombas de calor, subido a 110 % desde el 26 de septiembre de 2017.
Ese 110 % parece magia hasta que lees el anexo III: la eficiencia estacional se calcula «dividiendo el coeficiente de rendimiento estacional SCOP por el coeficiente de conversión CC», y el artículo 2 zanja que «el valor del coeficiente de conversión es CC = 2,5». Antes de las correcciones que el propio reglamento aplica después, eso deja el listón en un SCOP del orden de 2,75: por cada kWh eléctrico, unos 2,75 kWh de calor.
| Sistema | Energía y precio (España, 2.º semestre 2025) | Rendimiento usado en el cálculo | Coste de 1 kWh de calor | Qué mirar primero en la visita |
|---|---|---|---|---|
| Bomba de calor o aerotermia | Electricidad, 0,236 €/kWh | SCOP 2,75 (mínimo legal desde 2017) | 8,6 céntimos | Compresor que arranca y para cada poco; unidad exterior sin sitio para respirar |
| Caldera de gas de condensación | Gas natural, 0,0955 €/kWh | 86 % (mínimo legal desde 2015) | 11,1 céntimos | Que exista el desagüe de condensados y el registro de mantenimiento |
| Caldera de gas atmosférica (tipo B1) | Gas natural, 0,0955 €/kWh | 75 % (mínimo que hoy se exige a una B1 nueva) | 12,7 céntimos | Llama amarilla, hollín en el terminal, cámara abierta en baño o dormitorio |
| Radiador o acumulador eléctrico | Electricidad, 0,236 €/kWh | 100 % en el punto de uso (una resistencia no da más) | 23,6 céntimos | Que exista el circuito C8 en el cuadro, y la potencia contratada |
| Calefacción central del edificio | Depende del combustible y del reparto | El de la caldera comunitaria, que no eliges | No lo fijas tú | Contadores o repartidores individuales, o la exención presentada |
De dónde sale cada columna: los precios, de Eurostat (2.º semestre de 2025, banda DD en electricidad y D2 en gas, impuestos incluidos); los rendimientos, de los mínimos del anexo II del Reglamento (UE) 813/2013; el coste por kWh de calor es la división de uno entre otro. La última columna no es un dato: son indicios que se ven en una visita.
Calentarte con radiadores eléctricos cuesta más del doble que con una caldera de condensación, y una bomba de calor en el mínimo legal ya sale más barata que el gas. Ojo con la fila de la atmosférica: ese 75 % es el listón que se exige hoy a una B1 nueva, no una medición de tu caldera. Un aparato anterior a 2015 nunca tuvo que cumplirlo, así que 12,7 céntimos es una estimación generosa. Y no existe una vida útil legal para una caldera: la edad, por sí sola, no obliga a nada ni prueba nada.
¿Es obligatorio revisar la caldera, y cada cuánto?
Sí, pero no cada año y no es una sola obligación. Son dos, con periodicidades y responsables distintos: el mantenimiento del aparato, que regula el RITE, y la inspección de la instalación de gas, que regula la ITC-ICG 07. En una vivienda, la caldera mural toca cada dos años; la instalación de gas, cada cinco.
El mantenimiento lo fija la tabla 3.1 de la Instrucción Técnica 3 del RITE (Real Decreto 1027/2007), en su redacción vigente desde el 1 de julio de 2021. Y distingue entre viviendas y el resto de usos:
| Equipo y potencia útil nominal (Pn) | Periodicidad en viviendas | Periodicidad en el resto de usos |
|---|---|---|
| Calentadores de agua caliente sanitaria a gas, Pn ≤ 24,4 kW | 5 años | 2 años |
| Calentadores de agua caliente sanitaria a gas, 24,4 kW < Pn ≤ 70 kW | 2 años | Anual |
| Calderas murales a gas, Pn ≤ 70 kW | 2 años | Anual |
| Resto de instalaciones de calefacción, Pn ≥ 70 kW | Anual | Anual |
| Bomba de calor para agua caliente sanitaria, Pn ≤ 12 kW | 4 años | 2 años |
| Bomba de calor para agua caliente sanitaria, 12 kW < Pn ≤ 70 kW | 2 años | Anual |
| Aire acondicionado, Pn ≤ 12 kW | 4 años | 2 años |
| Instalaciones de potencia superior a 70 kW | Mensual | Mensual |
Fuente: extracto de la tabla 3.1 de la IT 3 del RITE, texto consolidado del BOE, versión vigente desde el 1 de julio de 2021. La tabla completa incluye además el aire acondicionado de 12 a 70 kW y las instalaciones solares térmicas.
La caldera mural de un piso, muy por debajo de los 70 kW, toca cada dos años, no cada año. Quien te venda un contrato anual como obligación legal está vendiendo un servicio. Otra cosa es lo que pida el fabricante: la propia tabla 3.1 termina diciendo que «en todos los casos se tendrán en cuenta las especificaciones de los fabricantes de los equipos».
Quién lo hace también está escrito. El artículo 26.6 pone las instalaciones de entre 5 y 70 kW en un grupo aparte, donde «estas instalaciones se mantendrán por una empresa mantenedora»; el contrato de mantenimiento solo aparece como obligatorio en el grupo siguiente, el de más de 70 kW. Y el artículo 27 exige un registro de las operaciones que «se deberá conservar durante un tiempo no inferior a cinco años, contados a partir de la fecha de ejecución de la correspondiente operación de mantenimiento». Si ese registro existe, sabes qué se ha tocado. Si no existe, sabes que nadie ha tocado nada.
La inspección del gas es harina de otro costal. La ITC-ICG 07 del Real Decreto 919/2006 dice, en su versión vigente: «Cada cinco años, y dentro del año natural de vencimiento de este periodo desde la fecha de puesta en servicio de la instalación o, en su caso, desde la última inspección periódica, las empresas instaladoras de gas habilitadas o los distribuidores de gases combustibles por canalización deberán efectuar una inspección de las instalaciones receptoras de los usuarios, repercutiéndoles el coste de la misma». En un piso de hasta 70 kW esa inspección «comprenderá desde la llave de usuario hasta los aparatos de gas, incluidos estos»: entra la caldera. Si el gas viene de bombonas o de un depósito de GLP, la norma lo llama «revisión», también es cada cinco años y la encarga el titular, no la distribuidora.
¿Qué papeles pido, y a quién?
Siete documentos, y pedirlos no cuesta dinero. No esperes que el vendedor los tenga a mano, pero todos existen en algún archivo: la distribuidora de gas, la empresa mantenedora, el administrador de fincas o el registro autonómico de certificados energéticos. Pídelos por escrito antes de firmar arras, que es cuando todavía tienes con qué negociar.
| Documento | Quién lo emite o lo guarda | Cada cuánto | Dónde está escrito | Para qué te sirve |
|---|---|---|---|---|
| Certificado de instalación individual de gas | Empresa instaladora habilitada; copia archivada por la distribuidora | Al ejecutar o modificar la instalación | ITC-ICG 07, ap. 3.4 c) | Croquis del trazado, diámetros y aparatos conectados |
| Certificado de pruebas previas y puesta en servicio | Distribuidora de gas | Al iniciar el suministro | ITC-ICG 07, ap. 3.5 | Fija la fecha de puesta en servicio, que es el reloj de las inspecciones |
| Certificado de inspección periódica de gas | Empresa instaladora habilitada o distribuidora | Cada 5 años | ITC-ICG 07, ap. 4.1 | Si es favorable, no hay anomalías abiertas |
| Informe de anomalías y justificante de corrección | Quien inspeccionó; la corrección la encarga el titular | Cuando hay defectos | ITC-ICG 07, ap. 4.1 | Separa anomalía principal (corte y precinto) de secundaria (15 días hábiles) |
| Registro de operaciones de mantenimiento | Empresa mantenedora; forma parte del Libro del Edificio | Se conserva 5 años mínimo | RITE, art. 27 | Historial real de averías y piezas cambiadas |
| Certificado de eficiencia energética | Técnico competente; registro autonómico | Validez 10 años; 5 si la letra es G | RD 390/2021, arts. 3.1.b) y 13.1 | Obligatorio para vender, y describe el sistema instalado |
| Libro de actas de la comunidad | Secretario o administrador de fincas, que lo custodia | — | Ley 49/1960 (LPH), art. 19.4 | Ahí salen las derramas por cambio de caldera o de contadores |
Fuente de la columna «Dónde está escrito»: textos consolidados del BOE de la ITC-ICG 07 (RD 919/2006), el RITE (RD 1027/2007), el RD 390/2021 y la Ley 49/1960 de Propiedad Horizontal.
Un atajo: la ITC-ICG 07 obliga a la distribuidora a mantener una base de datos con la fecha y el resultado de la última inspección, «conservando esta información durante diez años». Si el vendedor no encuentra el papel, la fecha existe igual. Y del certificado energético hay un matiz que ahorra tiempo: el Real Decreto 390/2021 le da diez años de validez, «excepto cuando la calificación energética sea G, cuya validez máxima será de cinco años». Uno que caduque a los cinco te canta la letra sin mirarla.
¿Qué me dice la placa de la caldera?
Tres datos: modelo y número de serie, potencia útil nominal en kW y tipo de aparato. Es una etiqueta metalizada del tamaño de una tarjeta, escondida en el lateral, en el bajo del aparato o detrás de la tapa frontal. Sácale una foto: leerla con calma en casa vale más que preguntar en la visita.
- Modelo y número de serie. No hay un formato común: cada fabricante codifica el suyo a su manera. Lo que sirve es llamar con esos dos datos al servicio técnico de la marca, que te dice el año del aparato y si todavía se fabrican piezas. Son dos minutos de teléfono.
- Potencia útil nominal en kW. Es la que manda: por debajo de 70 kW estás en el régimen doméstico de la tabla 3.1, y la inspección de gas llega hasta el propio aparato.
- Tipo de aparato. Distingue estanco (toma el aire de fuera por un conducto y va sellado respecto al cuarto) de cámara abierta (quema el aire de la habitación). El tipo condiciona dónde puede estar instalado.
- Antes o después de septiembre de 2015. Si es anterior, no tuvo que cumplir el 86 % de ecodiseño. Y si no tiene un tubito de desagüe de condensados bajando al sifón, no es de condensación: estás en la fila de los 12,7 céntimos.
Y hay un detalle que se pasa por alto. La ITC-ICG 07 exige que los aparatos de gas de circuito abierto conducido para uso doméstico «deberán instalarse en galerías, terrazas, recintos o locales exclusivos para estos aparatos, o en otros locales de uso restringido (lavaderos, garajes individuales, etc.)», y admite las cocinas solo «siempre que se apliquen las medidas necesarias que impidan la interacción entre los dispositivos de extracción mecánica de la cocina y el sistema de evacuación de los productos de la combustión». La misma norma deja fuera de esa limitación los aparatos de uso exclusivo para agua caliente sanitaria. Es un requisito de diseño y ejecución, así que en un piso viejo no lo conviertas tú en un incumplimiento: apúntalo y que lo valore el instalador. Una caldera de cámara abierta con la campana extractora al lado se pregunta, no se da por buena.
¿Qué miro en la caldera en cinco minutos de visita?
No hace falta desmontar nada ni entender de hidráulica: siete gestos que se hacen mirando, oliendo y abriendo grifos. Ocupan lo que dura la conversación sobre la orientación del salón. Ninguno sustituye a un instalador habilitado, pero sirven para saber si hay que llamarlo antes de firmar.
- Mira el manómetro en frío. El valor que toca lo fija el manual del fabricante, no una norma. Si la aguja está por los suelos y el vendedor te dice que «hay que rellenarla de vez en cuando», hay una fuga o el vaso de expansión está muerto. Rellenar cada semana no es mantenimiento, es un síntoma.
- Agáchate y mira debajo. Un cerco blanquecino de cal o una mancha de óxido bajo las conexiones significa que ha goteado. Pasa el dedo por las tuercas: si sale verde o naranja, no es de ayer.
- Abre dos grifos de agua caliente a la vez, el de la cocina y el de la ducha. Si la temperatura se desploma o el aparato se apaga, la caldera se queda corta para el piso.
- Mira la llama si el aparato la deja ver. Debe ser azul y estable. Amarilla, anaranjada o bailona es mala combustión, y mala combustión en un aparato de cámara abierta significa monóxido de carbono.
- Asómate a la ventana y busca la salida de humos en la fachada. Un cerco negro u ocre alrededor del terminal, o goterones oscuros bajando por la pared, es hollín. Si desemboca en un patio interior estrecho, apunta el dato: la ITC-ICG 07 exige a esos patios una superficie en planta de 0,5 m² por cada local que evacúe a ellos, «con un mínimo de 4 m²» en edificios existentes, y mayor de 6 m² en obra nueva.
- Escucha el arranque. Un chasquido seco y un zumbido continuo son normales. Un golpe de agua en las tuberías cuando para el circulador, no.
- Huele. El olor a gas no es sutil. Si lo notas, se acabó la visita.
¿Cómo compruebo los radiadores si visito el piso en julio?
Se enciende igual. Pide permiso al vendedor, sube el termostato, espera diez minutos y recorre la casa tocando cada radiador por arriba y por abajo con la palma abierta. Dónde está caliente y dónde está frío te dice si el circuito tiene aire, lodo o una obstrucción. Da apuro pedirlo en agosto; hazlo igual.
- Caliente arriba y frío abajo apunta a lodo acumulado en el fondo. Un radiador aislado se limpia; toda la casa así sugiere que el circuito nunca se ha lavado.
- Frío arriba y caliente abajo es aire: se purga con una llave y un vaso. Lo más barato que te vas a encontrar.
- Radiador que no calienta nada. Comprueba primero si la llave de entrada está cerrada. Si está abierta y sigue frío, hay algo obstruido.
- Un radiador que ha desaparecido. Busca las marcas: dos manchas de anclaje en la pared y dos tubos capados asomando por el rodapié. Alguien lo quitó y no lo repuso.
- Manchas de óxido en el suelo o el rodapié bajo las llaves. Las fugas lentas de circuito manchan de marrón anaranjado y no se van fregando.
- Una sola pared recién pintada detrás de un radiador. Puede ser cariño por la casa o puede ser tapar un cerco. Compruébalo como se comprueban las humedades: por el tacto y por el olor del cuarto cerrado.
Fíjate además en cómo están conectados. Si todos cuelgan de un mismo tubo que va de uno a otro en fila, es un monotubo en serie. Guarda el dato: tiene consecuencias legales y económicas en el edificio.
¿Qué cambia si el edificio tiene calefacción central?
Cambia que el gasto no lo controlas tú, que el reparto lo decide la comunidad y que desde 2020 hay una obligación estatal de contabilizar el consumo piso a piso. Con calefacción central, el primer papel que hay que pedir no es de la caldera: son las actas de los últimos cinco años.
El Real Decreto 736/2020 obliga a instalar contadores individuales de energía térmica en las instalaciones centralizadas y, cuando eso no sea técnicamente viable, repartidores de costes, siempre que resulte rentable. Y define «rentable» con un número: el apartado 2.4 de su anexo III dice que «si el número de años de retorno de la inversión es menor o igual a cuatro años se deberá proceder a la instalación de los sistemas de contabilización individualizada». Los plazos para pedir el presupuesto vencieron hace años, escalonados por zona climática y tamaño del edificio: del 1 de febrero de 2021 (zona E, 20 o más viviendas) al 1 de febrero de 2022 (zona C, menos de 20). Si salía rentable, el artículo 4.4 da «un plazo máximo de quince meses a contar desde las fechas previstas en la disposición transitoria única» para instalar.
Las excepciones explican por qué tu edificio quizá no tiene nada. El anexo I exceptúa por falta de rentabilidad las instalaciones «situadas en las zonas climáticas α, A y B» —litoral cálido y Canarias—, y por inviabilidad técnica los sistemas «equipados con emisores de calor conectados en serie (monotubos en serie)» cuando dan servicio a más de un usuario en un mismo anillo; para los repartidores, cuando el monotubo está montado en columnas. De ahí que interese saber cómo están conectados los radiadores.
Esto ya no es papeleo, tiene precio. En su informe de supervisión de los mercados minoristas de 2024, la CNMC explica que el Real Decreto-ley 4/2024 dejó permanente el derecho de las comunidades de propietarios a la tarifa de último recurso de gas, con dos condiciones: «deberán disponer de contadores individuales de calefacción o repartidores de costes de calefacción, salvo que se encuentren eximidas de esta obligación por inviabilidad técnica» y «deberán haber realizado en plazo, con resultado positivo, la inspección de eficiencia energética». La CNMC contabiliza unas 6.000 comunidades acogidas a esa tarifa. Sin contadores y sin exención, la comunidad se queda fuera. Y avisa de que «no existe la obligación de que las ofertas dirigidas a estos consumidores se notifiquen al comparador»: si la comunidad sigue en mercado libre por inercia, nadie ha comparado por ella.
Las tres preguntas al administrador, entonces: si se pusieron contadores o repartidores; si en su lugar se presentó la declaración responsable de exención con el certificado del mantenedor; y cuánto costó la derrama. Se cruza igual que las cargas y las derramas pendientes.
¿Y si la calefacción es eléctrica?
Entonces la caldera deja de importar y pasa a importar el cuadro eléctrico. Una vivienda con calefacción eléctrica necesita, según el REBT, grado de electrificación elevada y un circuito propio para ella. En pisos antiguos con acumuladores añadidos después, ese circuito puede no existir. Abre el cuadro y cuéntalo.
La ITC-BT-25 del REBT (Real Decreto 842/2002) es explícita: la previsión de sistemas de calefacción eléctrica es uno de los supuestos de electrificación elevada, y con ella aparece el circuito C8, «destinado a la instalación de calefacción eléctrica, cuando existe previsión de ésta». Su tabla 1 le asigna interruptor automático de 25 A y conductores de 6 mm² de sección mínima, con una nota que fija en 5.750 W la potencia máxima por circuito. Si los acumuladores cuelgan de bases de 16 A del circuito de usos generales, la instalación no responde a lo que el reglamento pide para una vivienda con calefacción eléctrica, y hablamos del circuito que más horas seguidas trabaja del año.
Ese reglamento rige desde septiembre de 2003 para lo que se instala o se modifica, no retroactivamente para un piso de los setenta. Pero si vas a poner o ampliar calefacción eléctrica, es lo que te van a exigir, y ahí aparece el presupuesto. Comprueba también la potencia contratada en la última factura: un piso con acumuladores y 3,45 kW contratados salta en cuanto coincidan la carga nocturna y cualquier otra cosa. El resto va por el camino habitual de revisar la instalación eléctrica antes de comprar.
¿Qué pasa si el piso lleva un año vacío y sin gas?
Que la reapertura deja de ser un trámite de cambio de titular. La ITC-ICG 07 trata las instalaciones que vuelven a servicio tras más de un año de corte igual que las nuevas: pruebas previas, verificación del certificado archivado y certificado de puesta en servicio. Puede retrasarte la mudanza y costarte dinero.
El texto es este: «En la reapertura de instalaciones después de una resolución de contrato, que entren de nuevo en servicio tras un periodo de interrupción de suministro de más de un año se actuará de igual forma que en las nuevas instalaciones». Y sigue: «La empresa distribuidora procederá a verificar la existencia del certificado de la instalación individual archivado, procediendo a continuación a verificar, emitir y archivar por parte de la distribuidora el certificado de pruebas previas y puesta en servicio». Si ese certificado archivado no aparece, habrá que rehacer la instalación receptora, con empresa instaladora habilitada, antes de que entre gas.
Pregunta la fecha de baja del suministro; la sabe la distribuidora a partir del CUPS. Un año y un día cambia el escenario por completo, y es un coste que aparece después de la escritura si no lo has previsto.
¿Cuándo hay que parar y llamar a un técnico?
Siempre que lo que ves tenga que ver con la combustión, con la evacuación de humos o con el gas. Una revisión de comprador sirve para detectar y negociar, nunca para dictaminar. La norma reserva estas actuaciones a empresas instaladoras y mantenedoras habilitadas; lo que toque la estructura del edificio, a un técnico colegiado.
- Olor a gas. No enciendas ni apagues nada, no uses el móvil dentro, cierra la llave general si la tienes a mano, ventila y sal. Avisa al servicio de urgencias de la distribuidora. La ITC-ICG 07 es tajante: «Todas las fugas detectadas en instalaciones de gas serán consideradas como anomalía principal», y ante una anomalía principal que no pueda corregirse en el momento «se deberá interrumpir el suministro de gas y precintar la parte de la instalación pertinente o el aparato afectado».
- Aparato de gas de tipo A o tipo B —de cámara abierta— en un dormitorio o en un local de baño o ducha. Es uno de los dos supuestos que la ITC-ICG 07 saca de la regla general de antigüedad: en la inspección se aplican los criterios de «la versión vigente de la norma», no los de cuando se instaló, aunque se concede un periodo de adaptación «hasta la siguiente inspección periódica». Se corrige, no se hereda para siempre.
- Hollín o manchas negras y amarillentas alrededor del aparato o del terminal de humos. Es evacuación deficiente. El monóxido de carbono no huele ni se ve.
- Ruido de ebullición o vapor por la salida. Fuera de tu alcance. Técnico.
- Sala de calderas comunitaria abierta, sin ventilación o llena de trastos. Habla con el administrador antes de comprar.
Para la sala de calderas del edificio, el RITE añade dos obligaciones que no existen en tu piso. La IT 4.2.1 somete a inspección de eficiencia energética los sistemas de calefacción con generadores de más de 70 kW, y la IT 4.3.1 fija que esa inspección «se realizará cada 4 años». La IT 4.2.3 ordena inspeccionar la instalación térmica completa cuando pasa de quince años de antigüedad y de 70 kW, y la IT 4.3.3 dice que «se realizará cada quince años». Pide esos informes al administrador: son los mismos que condicionan la tarifa de último recurso de la comunidad.
¿Cuánto puedo descontar del precio por esto?
Depende de qué encuentres, y la horquilla es enorme: purgar unos radiadores es un rato de trabajo; pasar un piso de acumuladores a aerotermia es una obra con cuadro nuevo, unidad exterior y emisores. No te fíes de las medias que circulan por internet: lo que vale es un presupuesto por escrito de instalador habilitado.
Como orden de magnitud, cambiar una caldera mural por otra equivalente está entre lo más asumible de una reforma; rehacer la instalación receptora de gas, no. Y un presupuesto obtenido antes de firmar arras pesa más que diez adjetivos cuando toca negociar el precio.
No mires la calefacción sola. Una caldera correcta en un piso sin aislar trabaja al límite todo el invierno; una bomba de calor con carpinterías de los setenta rinde por debajo de su catálogo, porque el SCOP de laboratorio no sabe nada de tus ventanas. Sistema y envolvente se leen juntos, igual que todo lo demás en la revisión completa de un piso de segunda mano.
Pancho no enciende tus radiadores ni firma certificados. Lo que hace en su revisión guiada de la vivienda es llevarte por estas preguntas en orden, estancia por estancia, pedirte la foto de la placa cuando toca y avisarte de lo que has dejado sin mirar mientras aún estás a tiempo de negociarlo. Después ya decidirás si llamas al instalador. Con datos.
