Los puntos más importantes a revisar de una moto de segunda mano

Revisar una moto de segunda mano no requiere ser mecánico, pero sí saber dónde mirar. Hay puntos clave que te dicen mucho sobre el estado real de la moto, cómo la han cuidado y qué gastos te vas a encontrar después de comprarla.
¿Cómo compruebo el motor y si tiene fugas de aceite?
Arranca la moto en frío. Un motor sano arranca sin dificultad y se estabiliza en pocos segundos. Si tarda mucho, petardea, hace ruidos metálicos o echa humo de color llamativo, hay un problema. Humo azul significa que está quemando aceite. Humo blanco abundante puede indicar problemas con la junta o humedad interna. Humo negro suele ser un problema de mezcla de combustible.
Busca fugas de aceite alrededor del motor, especialmente en las juntas de la tapa de válvulas y el cárter. Un motor con pequeñas marcas de suciedad acumulada es normal. Un motor chorreando aceite, no.
Presta atención también al sonido del ralentí una vez el motor ha cogido temperatura. Un golpeteo metálico suave y rítmico puede indicar holgura en la cadena de distribución o desgaste en las guías de válvulas. No siempre es algo inmediato, pero tiene un coste de reparación importante si se deja.
¿Qué debo mirar en el chasis para detectar golpes o reparaciones?
Mira los puntos de soldadura del chasis. Busca grietas, fisuras, tubos rectificados o zonas con pintura nueva que no coincide con el resto. Todo eso puede indicar un golpe fuerte o una caída, o una reparación chapucera. Comprueba que el número de bastidor grabado en el chasis es legible y coincide con la documentación.
Una reparación de chasis bien hecha deja el metal liso y la pintura uniforme. Una mal hecha deja irregularidades en la superficie, capas de pintura de diferente brillo o zonas donde el tubo parece ligeramente deformado. Si ves algo así, pide explicaciones. Si el vendedor no las tiene, desconfía.
¿Cómo sé si las barras de la horquilla están en buen estado?
Las barras de la horquilla delantera deben estar limpias, brillantes y sin marcas de óxido o arañazos. Pasa el dedo por ellas: si notas alguna rugosidad o están húmedas de aceite, los retenes están dañados. No es una reparación grave en sí misma, pero un retén que pierde aceite puede contaminar las pastillas de freno delanteras y reducir la frenada. Para comprobar si las barras están dobladas, presiona el tren delantero con fuerza: si cuesta mucho o no hace todo el recorrido, algo no va bien.
Una forma rápida de comprobar el alineamiento de la horquilla es ponerte delante de la moto y mirar si las dos barras están paralelas y al mismo nivel. Si una está más baja que la otra, puede haber una flexión o una tija mal ajustada. También puedes frenar con la moto en línea recta: si la delantera se ladea al frenar, hay un problema de alineación.
¿Qué me dice el kit de arrastre sobre el mantenimiento de la moto?
Cadena, piñón y corona. La cadena debe tener una tensión adecuada (aproximadamente 3 o 4 dedos de holgura en la parte inferior central) y no debe estar oxidada ni tener eslabones rígidos. Los dientes del piñón y la corona deben ser redondeados. Si están afilados o curvados como ganchos, el kit está gastado y toca cambiarlo y poner a punto.
Una cadena bien mantenida tiene los eslabones limpios, sin óxido visible, y el lubricante está repartido de forma uniforme. Si la cadena tiene zonas con puntos negros o marrones de óxido intercalados, no se ha lubricado con regularidad. Ese descuido suele acompañar a otros problemas de mantenimiento.
¿Cómo reviso los frenos para saber si están en condiciones de uso?
Comprueba el grosor de las pastillas (tanto delanteras como traseras) y el estado de los discos. Un disco rayado o con un borde pronunciado necesita cambio. Mira también el nivel y el color del líquido de frenos: si está oscuro o el nivel es bajo, lleva tiempo sin mantenimiento. Al frenar, el tacto debe ser firme. Si es esponjoso, el circuito puede necesitar un purgado o tener una fuga.
Comprueba los dos frenos por separado. Acciona el de la mano y el de pie de forma independiente. Si uno de los dos tiene el tacto esponjoso o no transmite la misma sensación de freno que el otro, hay que revisar ese circuito. Una moto con frenos en mal estado es peligrosa independientemente del precio.
¿Qué mirar en los neumáticos y en el sistema eléctrico antes de comprar?
Revisa el dibujo y la fecha de fabricación (código DOT en el lateral). Un neumático con buen dibujo pero más de 5 o 6 años puede haber perdido agarre. Busca también cortes, grietas y desgaste irregular, que puede indicar problemas de suspensión o alineación.
En cuanto al sistema eléctrico, comprueba que todas las luces funcionan: cruce, largas, intermitentes, luz de freno (delantera y trasera) y luz de matrícula. Prueba también el claxon. Si la moto tiene años, los problemas eléctricos son frecuentes y pueden ser difíciles de diagnosticar sin herramientas.
¿Qué me dicen los puños, las estriberas y las manetas sobre el historial de la moto?
Estas piezas son indicadores de uso real. Unos puños muy gastados con un cuentakilómetros bajo no cuadran. Unas estriberas raspadas pueden delatar caídas. Unas manetas con marcas en las puntas también son señal de que la moto ha ido al suelo.
El asiento es otro indicador útil. La espuma de un asiento se deforma y aplana con el uso. Un asiento con la superficie muy plana y sin rebote indica muchas horas de uso, independientemente de los kilómetros que marque el cuadro. Compara el estado del asiento con el de los puños y las estriberas: si todo cuadra en cuanto a desgaste, hay consistencia. Si no cuadra, algo no está bien.
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