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Cómo hacer una buena revisión de una moto de segunda mano

Pancho
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Moto de segunda mano aparcada en un domicilio durante una inspección visual

Revisar una moto de segunda mano no es cuestión de suerte. Es cuestión de seguir un orden, tomarte tu tiempo y no dejarte llevar por las prisas. Aquí tienes una guía paso a paso para que no se te escape nada importante.

¿Qué debo preparar antes de ir a ver una moto de segunda mano?

Busca en internet los problemas conocidos del modelo que vas a ver. Apúntalos en el móvil para tenerlos presentes durante la inspección. Pide al vendedor que no arranque la moto antes de que llegues, porque un motor frío te da mucha más información que uno caliente. Y viste ropa que no te importe manchar, porque vas a agacharte, tocar y mirar en sitios sucios.

También merece la pena preparar una lista de preguntas para el vendedor: ¿cuánto tiempo lleva con la moto? ¿la ha usado a diario o solo en verano? ¿tiene facturas del mantenimiento? ¿ha tenido algún golpe? Las respuestas que te dé antes de ver la moto ya te cuentan mucho sobre cómo va a ir la negociación.

Si tienes acceso al número de bastidor, consulta el historial en la DGT antes de desplazarte. En cinco minutos sabes si la ITV está en vigor, si hay cargas o embargos y si los kilómetros declarados cuadran con los del último registro. Esa información, antes de ver la moto, evita viajes innecesarios y te da argumentos de negociación desde el primer momento.

¿Cómo hago la inspección visual antes de tocar nada?

Antes de tocar nada, da una vuelta alrededor de la moto y mira el estado general. ¿Está limpia de forma natural o parece recién lavada a conciencia? ¿Hay arañazos, golpes o piezas que no parecen originales? ¿La pintura tiene el mismo tono en todas las partes? Una moto que ha sido lavada a fondo justo antes de la venta puede estar ocultando fugas o marcas.

Mira si el estado general coincide con la antigüedad y los kilómetros. Una moto de 5 años con muchos kilómetros y aspecto de nueva despierta sospechas. Y una moto de pocos kilómetros pero con gomas muy gastadas y manetas rayadas tampoco cuadra.

Fíjate en si los tornillos tienen marcas de haber sido girados recientemente. Un tornillo con la ranura dañada o con restos de herramienta indica que alguien ha estado dentro del motor o de la carcasa. No es necesariamente malo, pero merece una explicación.

¿Qué reviso en la inspección de cerca antes del arranque?

Ahora toca acercarse. Mira las manetas, los contrapesos del manillar, las estriberas y los intermitentes. Son las primeras piezas que tocan el suelo en una caída. Comprueba las barras de la horquilla buscando arañazos, óxido o restos de aceite. Revisa la cadena, el piñón y la corona. Echa un ojo a los neumáticos: profundidad del dibujo y fecha de fabricación (código DOT en el flanco). Mira el nivel de aceite, el líquido de frenos y, si la moto tiene refrigeración líquida, el nivel de refrigerante.

Un detalle que se pasa por alto: mira el tapiz del asiento. Un asiento muy gastado en una moto con pocos kilómetros dice que el cuentakilómetros no es de fiar. El desgaste del asiento, los puños y las estriberas son los mejores indicadores del uso real de una moto.

Comprueba también el estado del escape. Óxido, agujeros o un escape que claramente no es el original son señales que necesitan explicación. Un escape aftermarket sin homologación puede impedir que la moto pase la ITV. Si no está homologado, negócialo en el precio o descarta la moto si el vendedor no puede acreditarlo.

¿Qué me dice el arranque en frío sobre el estado del motor?

Este es el momento de la verdad. Pide arrancarla tú (o que la arranque el vendedor delante de ti). Un motor sano arranca rápido y se estabiliza sin tirones ni ruidos extraños. Escucha con atención: golpeteos metálicos, silbidos agudos o un ralentí irregular son señales de problemas internos. Mira el humo del escape durante los primeros segundos, que es cuando más información te da.

Humo azulado al arrancar indica consumo de aceite (segmentos o guías de válvulas desgastados). Humo blanco persistente puede indicar mezcla de agua con el aceite o problema en la junta de culata. Un poco de vapor blanco en un día frío es normal y desaparece en un minuto. Si el vendedor arranca la moto antes de que llegues, desconfía: está calentando el motor para ocultar problemas de arranque en frío.

También merece atención el sonido del motor durante el ralentí. Un motor cuatricilíndrico en buen estado suena regular y más o menos uniforme. Uno monocilíndrico o bicilíndrico puede sonar más marcado, pero sin irregularidades. Cualquier golpeteo metálico suave que se repite con ritmo puede indicar holgura en la cadena de distribución o en las válvulas, y eso es un gasto importante.

¿Qué compruebo con el motor en marcha y cómo pruebo la moto?

Con el motor caliente, comprueba que todas las luces funcionan: cortas, largas, intermitentes, freno y matrícula. Prueba el claxon. Acciona los frenos con el motor en marcha y asegúrate de que el tacto es firme, no esponjoso. Pon la moto en punto muerto y comprueba que el indicador se enciende. Si la moto tiene embrague hidráulico, fíjate en el depósito de líquido.

Si puedes probarla, hazlo. Mete todas las marchas, incluida la primera y, si aplica, la marcha atrás. Frena con decisión (en un sitio seguro) para comprobar la eficacia. Presta atención a la dirección: si tira hacia un lado, puede haber un problema en las tijas o en las ruedas. Comprueba la amortiguación pasando por algún bache. Y si algo no te suena bien, no te sientas mal por decirlo.

¿Qué preguntas tengo que hacer al vendedor antes de decidir?

Pregunta por qué vende la moto, cuánto tiempo la ha tenido, si la ha usado como vehículo diario o solo en verano, si ha tenido algún golpe o caída, y si tiene todas las revisiones hechas. Un vendedor transparente responde sin rodeos. Uno que esquiva preguntas o se pone nervioso puede estar ocultando algo.

Antes de cerrar el trato, pide ver el permiso de circulación y comprueba que el nombre del vendedor es el mismo que el del titular. Si hay discrepancia, hay un problema. Firma siempre un contrato de compraventa, aunque sea entre particulares, con los datos del comprador, el vendedor, el vehículo, el precio y la fecha. Ese documento te protege si aparece cualquier incidencia después de la compra.

Con AskPancho puedes seguir esta revisión punto por punto directamente desde el móvil. Pancho adapta las preguntas al modelo exacto de la moto y te dice qué buscar en cada paso. Que lo barato no te salga caro.

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Revisar moto segunda mano: guía paso a paso