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Las tonterías que te harán perder dinero al comprar una moto de segunda mano barata

Pancho
Actualizado el
Comprador inspeccionando una moto de segunda mano estacionada al aire libre

Comprar una moto barata de segunda mano puede ser una gran idea. Pero hay errores que convierten un chollo en un pozo sin fondo. Son errores simples, de esos que parecen insignificantes hasta que llega la factura. Con un poco de atención antes y durante la visita, la mayoría se pueden evitar.

¿Por qué es tan importante sumar los gastos de puesta a punto antes de decidir?

El precio del anuncio es solo el principio. Una moto de segunda mano que lleva tiempo sin mantenimiento puede necesitar neumáticos (entre 100 y 300 euros el par), kit de arrastre (entre 150 y 400 euros), pastillas de freno (entre 30 y 80 euros por eje), aceite y filtros (entre 40 y 80 euros), y batería (entre 40 y 100 euros). Si sumas todo, una moto de 2.000 euros puede costar fácilmente 2.500 o 2.800 euros antes de estar lista para rodar con tranquilidad.

El error más común es comparar el precio del anuncio directamente con el de otra moto que ya está a punto. Para hacer una comparación justa, tienes que añadir la puesta a punto estimada al precio pedido. Solo entonces sabes si la moto barata lo es de verdad o solo en el papel.

Una forma de aproximarte es buscar en talleres locales el precio de cada operación por separado. Llama a un par de sitios y pregunta cuánto cobran por cambiar el kit de arrastre en tu modelo concreto. En cinco minutos tienes una cifra real. Si el resultado final supera el valor de mercado de una moto equivalente pero en buen estado, el chollo deja de serlo.

¿Qué pasa si compro una moto sin probarla?

Hay gente que compra una moto sin montarse en ella, sin arrancarla o sin rodar ni un kilómetro. Eso es como comprar unos zapatos sin probártelos. Siempre que sea posible, insiste en probarla. Si el vendedor no quiere, pregúntate por qué.

En la prueba detectas cosas que no se ven parada: marchas que no entran bien, frenos esponjosos, dirección que tira hacia un lado, vibraciones anómalas o ruidos del motor que desaparecen en cuanto el vendedor está delante. Son señales que no puedes detectar de otra forma. Una prueba de 15 minutos puede ahorrarte cientos de euros en sorpresas.

Antes de arrancar, pide que la arranquen en frío. Un motor frío que tarda mucho en arrancar, que echa humo azul o que tiembla de forma irregular está diciéndote algo. El humo azul apunta a consumo de aceite. El humo negro o el olor a gasolina sin quemar sugiere problemas en la alimentación. No son diagnósticos definitivos, pero son señales que hay que investigar antes de firmar nada.

¿Cómo identifico las señales de caída en una moto usada?

Que una moto se haya caído no es necesariamente un drama. Pero depende de cómo haya sido la caída. Un arañazo en la maneta de una caída a baja velocidad es una cosa. Una tija doblada, un chasis torcido o un radiador con un golpe es otra muy diferente. Si ves señales y el vendedor te dice que nunca se ha caído, desconfía.

Los indicadores más claros de caída son: raspaduras en los carenados o en el depósito siempre en el mismo lado, manetas o pedales doblados, espejo roto o repuesto, protectores de motor arañados, y marcas de raspado en el escape. Si todo el daño está concentrado en un lado, la moto casi con certeza ha rodado de lado. No es necesariamente descartable, pero hay que saberlo y negociar en consecuencia.

Una caída a baja velocidad en un parking deja marcas superficiales. Una caída en movimiento puede afectar la horquilla, el basculante o el chasis de formas que no se ven a simple vista pero se notan al conducir. Si la dirección no va recta o la moto no se mantiene estable en línea recta, el problema puede ser estructural. En ese caso, la reparación es cara y técnicamente compleja.

¿Por qué hay que revisar el escape y la documentación antes de cerrar la compra?

El tubo de escape es una de las piezas más caras de una moto. Si tiene picaduras de óxido, agujeros o no es el original, pregunta por qué. Un escape original nuevo puede costar varios cientos de euros, y uno aftermarket necesita ficha de homologación para pasar la ITV.

En la documentación, verifica que el número de bastidor grabado en la moto coincide con el de los papeles. Comprueba que el vendedor es el titular. Y si la moto tiene piezas no originales (escape, intermitentes, retrovisores), asegúrate de que están homologadas. Sin homologación, no pasa la ITV. Una moto con documentación en orden es una moto con menos sorpresas.

Comprueba también si la moto tiene cargas pendientes, embargos o si aparece en registros de vehículos robados. En España puedes hacer una consulta a través de la DGT o de servicios de informes de vehículo. El coste es mínimo y puede salvarte de un problema grave. Si el vendedor se niega a facilitarte el número de bastidor completo para que hagas esa consulta, es una señal de alarma importante.

¿Me puedo fiar del cuentakilómetros de una moto de segunda mano?

Los cuentakilómetros de las motos se pueden manipular, igual que los de los coches. Pero en una moto hay muchas pistas que delatan el uso real: el desgaste de los puños, las gomas de las estriberas, el estado del asiento, el desgaste de la llave en el contacto. Si todo parece muy gastado pero el cuentakilómetros marca poco, algo no cuadra.

Pide también el historial de la ITV si tiene las revisiones en regla. Los kilómetros se registran en cada inspección y son un dato que el vendedor no puede alterar. Si los kilómetros de las inspecciones de la ITV no concuerdan con los del cuadro, hay una inconsistencia que merece explicación.

Otro indicador útil es el estado de la cadena y los piñones. Una cadena muy estirada o unos piñones muy desgastados implican muchos kilómetros o poco mantenimiento, las dos cosas igual de relevantes. El estado de los neumáticos también habla: si llevan muchas temporadas, el caucho pierde propiedades aunque el dibujo siga intacto. Fíjate en la fecha de fabricación grabada en el flanco, que aparece como una secuencia de cuatro dígitos indicando semana y año.

¿Es mala idea comprar una moto sin ITV en vigor?

Sí, es legal comprar una moto sin ITV, pero eso no significa que sea buena idea. Si no tiene ITV puede haber problemas técnicos que el vendedor no ha querido resolver. Y hasta que la pases, no puedes circular legalmente. Si la compras sin ITV, negocia una rebaja seria: el coste de la ITV más las reparaciones que sean necesarias para pasarla.

Ten en cuenta que una moto que lleva años sin pasar la ITV puede arrastrar problemas acumulados: frenos degradados, luces fundidas, neumáticos fuera de normativa o emisiones fuera de límite. Cada uno de esos problemas tiene un coste. Antes de aceptar el precio del vendedor, haz una estimación de lo que te costará ponerla en regla. Si el vendedor no quiere negociar ese margen, es que el precio ya está ajustado asumiendo que tú cargas con esos gastos.

Con AskPancho puedes revisar la moto punto por punto sin que se te escape nada. Pancho conoce los problemas típicos de cada modelo y te guía mientras la inspeccionas. Que lo barato no te salga caro.

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