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Cuánto cuesta realmente poner a punto una moto de segunda mano

Moto de segunda mano sobre un elevador de taller con fondo limpio, lista para revisión

Comprar una moto de segunda mano por 3.000 euros y tener que gastar 800 más en ponerla a punto no es un desastre, siempre que lo sepas antes de comprar. Lo que convierte un buen precio en una mala compra es no haberlo calculado.

¿Qué gastos de puesta a punto son casi inevitables en cualquier moto usada?

Aceite y filtro. Es lo primero. Si no hay factura de un cambio reciente, cámbialo. El aceite de moto es algo más caro que el de coche, y el filtro varía según el modelo. Cuesta entre 30 y 70 euros en material. En un taller, con mano de obra, entre 50 y 100 euros.

Pastillas de freno. Las pastillas son baratas y fáciles de cambiar, pero mucha gente las estira más de la cuenta. Un juego de pastillas para un eje cuesta entre 15 y 40 euros. Si los discos están rayados o tienen un borde pronunciado, cambiar un disco puede costar entre 40 y 120 euros.

Kit de arrastre. Cadena, piñón y corona. Si la cadena está holgada, oxidada o los dientes del piñón y la corona están afilados, hay que cambiar el kit completo. Cuesta entre 80 y 250 euros en material, más la mano de obra (entre 50 y 100 euros).

Líquido de frenos. Si está oscuro o lleva más de 2 años sin cambiarse, cámbialo. Cuesta entre 10 y 20 euros el producto y la mano de obra es mínima.

Estos cuatro puntos son la base. Si la moto tiene facturas recientes de todos ellos, ya empiezas en una posición muchísimo mejor. Si no las tiene, suma entre 150 y 300 euros antes de calcular nada más.

¿Qué gastos adicionales dependen del estado concreto de la moto?

Neumáticos. Los neumáticos de moto duran menos que los de coche y son proporcionalmente más caros. Un juego de dos neumáticos puede costar entre 100 y 300 euros dependiendo de la medida y la marca, más el montaje y el equilibrado (entre 20 y 40 euros por rueda). Un neumático con más de 5 o 6 años, aunque tenga buen dibujo, pierde agarre. Revisa siempre la fecha de fabricación en el código DOT.

Batería. Las baterías de moto tienen una vida útil de entre 2 y 5 años. Si la moto cuesta arrancar o la batería tiene más de 3 años, probablemente necesite una nueva. Cuesta entre 30 y 100 euros dependiendo del tipo.

Retenes de horquilla. Si las barras de la horquilla están húmedas de aceite, los retenes están perdiendo. Cambiarlos cuesta entre 50 y 150 euros con mano de obra. Si no se cambian, el aceite puede contaminar las pastillas de freno delanteras y reducir la frenada.

Refrigerante. Si la moto tiene refrigeración líquida, comprueba el nivel y el color. Si está turbio o bajo, cámbialo. Cuesta entre 10 y 20 euros el producto.

¿Qué otras piezas pequeñas pueden sumar al coste total de la puesta a punto?

Bujía. Una pieza barata (entre 5 y 20 euros) que mejora mucho el arranque y la respuesta del motor si lleva tiempo sin cambiarse. En motos de varios cilindros, el coste se multiplica.

Filtro del aire. Si está sucio o tapado, el motor no respira bien. Cuesta entre 10 y 30 euros.

Purga de frenos. Si el tacto del freno es esponjoso, puede necesitar una purga del circuito. Cuesta entre 20 y 40 euros en un taller.

Escape sin homologación. Si la moto tiene un escape aftermarket y no tiene certificado de homologación, puede no pasar la ITV con ese escape. Cambiar el escape a uno homologado puede costar entre 100 y varios cientos de euros dependiendo del modelo. Es un gasto que mucha gente no tiene en cuenta al calcular la puesta a punto.

¿Cómo calculo el coste real de compra de una moto de segunda mano?

La puesta a punto básica de una moto de segunda mano (aceite, filtros, pastillas, líquido de frenos, ajuste de cadena) puede costar entre 100 y 250 euros. Si además necesita neumáticos, kit de arrastre, batería o retenes de horquilla, puedes llegar fácilmente a los 400 o 700 euros. Eso no significa que la compra sea mala, pero sí que el precio real de la moto no es el del anuncio.

La fórmula es simple: precio del anuncio + puesta a punto estimada = precio real de compra. Si ese resultado supera el valor de mercado de una moto equivalente pero en buen estado, el chollo deja de serlo. Si está por debajo, puede ser una buena operación aunque la moto necesite trabajo.

Haz ese cálculo antes de negociar, no después. Si tienes claro lo que va a costar ponerla a punto, puedes negociar desde una posición sólida. Si el vendedor no quiere bajar el precio acorde con lo que necesita la moto, simplemente sabes que no es un buen trato para ti. Suma esos gastos antes de negociar.

Con AskPancho puedes revisar la moto paso a paso y hacerte una idea de qué necesita. Pancho te ayuda a detectar los gastos que te esperan para que decidas con toda la información. Que lo barato no te salga caro.

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Moto segunda mano: cuánto cuesta la puesta a punto