Cómo hacer una buena revisión de un coche de segunda mano

Revisar bien un coche de segunda mano antes de comprarlo no requiere ser mecánico. Requiere método, tiempo y no dejarte llevar por las prisas. La mayoría de problemas se detectan prestando atención a las cosas correctas. Esta guía te dice exactamente qué mirar, en qué orden y por qué.
¿Qué debería preparar desde casa antes de ir a ver un coche de segunda mano?
No vayas a ver un coche sin saber lo que estás mirando. Busca el modelo, entérate de los problemas más comunes, de lo que suele fallar con los años y de cuánto cuesta repararlo. Con esa información, las preguntas que le hagas al vendedor van a ser mucho mejores.
Antes de desplazarte:
- Pide fotos detalladas: los bajos, el motor, el interior sin ángulos favorecedores, el cuadro de mandos encendido. Si el anuncio solo tiene tres fotos bonitas, pide más. Las fotos que el vendedor no quiere mandar son las que más información dan.
- Pide la matrícula: con ella puedes verificar información del vehículo sin moverte del sofá: kilómetros registrados en la ITV, si tiene cargas pendientes, si ha sido reportado como robado.
- Pide facturas de las últimas reparaciones: un coche bien cuidado tiene papeles. Si no los tiene, no puedes verificar nada de lo que te cuenten. Y lo que no está verificado, lo vas a pagar tú.
- Investiga los puntos débiles del modelo: 15 minutos en foros específicos te dan una lista de problemas comunes que luego puedes comprobar en persona.
¿Por qué es importante ver el coche con luz natural y sin prisas?
A mediodía y al aire libre siempre que puedas. Con poca luz los golpes, las diferencias de pintura y el óxido pasan desapercibidos. Un vendedor que quiere ocultar un defecto de carrocería sabe que con poca luz no se ve.
Ve con tiempo de sobra. Si llegas justo, vas a mirar por encima y vas a decidir rápido. Las decisiones rápidas con coches de segunda mano salen caras. Bloquea al menos dos horas para la visita completa: inspección visual, prueba de conducción, revisión de documentos y conversación con el vendedor.
Si puedes llevar a alguien de confianza, mejor. Una segunda persona nota cosas que tú no ves cuando estás centrado en una zona concreta del coche. Y si vas con un mecánico de confianza, la visita vale el doble de lo que cuesta.
¿Qué debo buscar en la inspección visual de la carrocería y el motor?
El vendedor te enseña lo bueno. Tu trabajo es buscar lo que no te enseña.
- Carrocería: mírala desde distintos ángulos buscando diferencias de tono en la pintura. Si un panel tiene un color ligeramente distinto al de al lado, ha sido repintado. Fíjate en las separaciones entre paneles: si no son uniformes o simétricas, puede haber habido un golpe. Pasa la mano por las superficies: una zona repintada tiene textura diferente al tacto.
- Bajos del coche: agáchate y mira debajo del coche buscando óxido, manchas de aceite o líquidos, piezas sueltas o colgando. Los pasos de rueda y las puertas por debajo son zonas donde el óxido aparece primero.
- Motor: abre el capó y comprueba los niveles de aceite y refrigerante. El aceite debe estar oscuro pero limpio. Si tiene aspecto cremoso (tipo mayonesa) en el tapón de llenado, hay mezcla de líquidos y eso es un problema grave. Busca fugas, cables sueltos y manguitos agrietados.
- Maletero: levanta las alfombrillas y busca humedad, manchas de óxido o restos de barro seco. Un maletero húmedo puede indicar filtraciones por las gomas de las ventanas o un daño en la carrocería.
¿Por qué es tan importante arrancar el coche en frío?
Pide que no lo arranquen antes de que llegues. Un motor en frío te dice cosas que uno caliente esconde: dificultad para arrancar, ruidos extraños al encender (golpeteos, traqueteos, silbidos), humo al poner en marcha. Si cuando llegas el motor ya está caliente, pregúntate por qué. Un vendedor que calienta el motor antes de tu llegada puede estar intentando ocultar un problema de arranque.
Al arrancar en frío, presta atención al color del humo del escape: humo blanco persistente puede indicar junta de culata, humo azulado indica consumo de aceite, humo negro indica exceso de combustible. Un poco de vapor blanco en días fríos es normal y desaparece en un minuto.
También fíjate en el ralentí una vez arrancado. Debe ser estable y homogéneo, sin oscilaciones. Un ralentí irregular puede indicar problemas de inyección, de mariposa o de válvulas que no son visibles a simple vista.
¿Qué debo probar durante la prueba de conducción de un coche de segunda mano?
No basta con dar una vuelta a la manzana. Conduce al menos 15 o 20 minutos por ciudad y por carretera. Sube una cuesta. La prueba de conducción es donde más problemas se detectan, porque muchos fallos solo aparecen en movimiento.
- Marchas: mete todas las marchas, incluida la marcha atrás. Escucha si alguna entra con dificultad, hace ruido o rasca.
- Frenos: frena con fuerza en recto. El coche debería detenerse recto sin tirar a ningún lado. El pedal debe sentirse firme, no esponjoso.
- Dirección: suelta ligeramente el volante en línea recta. Si el coche tira hacia un lado, hay un problema de alineación o algo peor.
- Suspensión: pasa por baches y presta atención a golpes secos, ruidos metálicos o un comportamiento excesivamente blando.
- Electrónica: prueba el aire acondicionado (déjalo 10 minutos para ver si enfría de verdad), la calefacción, las luces, los elevalunas, el cierre centralizado, la radio y el bluetooth.
- Embrague: acelera en marchas largas (cuarta o quinta) a velocidad moderada. Si las revoluciones suben pero la velocidad no acompaña, el embrague patina.
¿Qué documentación tengo que revisar antes de comprar un coche usado?
La documentación no es la parte más emocionante, pero es la que más problemas te evita.
- Ficha técnica: comprueba que coincida con el coche real (marca, modelo, número de bastidor, potencia).
- ITV en vigor: si está caducada, tú la vas a tener que pasar y eso puede costarte dinero si el coche no está preparado.
- Cargas y embargos: pide un informe de la DGT. No compres un coche sin saber si tiene cargas pendientes.
- Historial de mantenimiento: que los kilómetros de las facturas del taller sean coherentes con los del cuentakilómetros y los de la ITV.
- Número de bastidor (VIN): comprueba que coincide en la documentación, en la placa del salpicadero y en el marco de la puerta.
Si el VIN no coincide en todos los puntos, no compres ese coche. Puede haber sido manipulado o puede tratarse de un vehículo con historia problemática que se intenta ocultar cambiando documentos.
¿Qué hago si el vendedor me presiona o pone excusas?
Un vendedor que mete prisa, que no te deja probar algo o que pone excusas para no enseñarte la documentación está escondiendo un problema. No dejes que la urgencia de otro dicte tu decisión. Si tienes dudas, véte a casa y piénsalo. Un buen coche va a seguir siendo bueno mañana. Y si el vendedor te dice que hay otro comprador esperando, que espere. Si es verdad, ya lo venderá él. Si no es verdad, es una técnica de presión que no deberías tragar.
¿Cómo puedo hacer todo esto sin ser mecánico?
No tienes que recordar todo esto de memoria. Con AskPancho puedes revisar el coche paso a paso mientras lo tienes delante. Le dices qué coche vas a ver y Pancho te guía con preguntas adaptadas al modelo y al año, te pide fotos específicas de los puntos críticos de ese modelo concreto y te da un informe detallado con puntuación y recomendaciones. Así llegas a la negociación con datos reales, no con la palabra del vendedor.
